Desplazados Por La Tormenta, Los Estudiantes Puertorriqueños Se Establecen En La CCSU | Connecticut Public Radio
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Desplazados Por La Tormenta, Los Estudiantes Puertorriqueños Se Establecen En La CCSU

Mar 22, 2018

Es la hora del almuerzo en la Universidad Estatal Central de Connecticut y 10 estudiantes se reúnen es su lugar habitual del comedor. Empiezan a hablar sobre la comida y se hace evidente que no les gusta mucho el arroz. Explican que no está sazonado como el arroz casero de Puerto Rico.

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Así que será pizza.

"Literalmente, como pizza todos los días," dijo Marivelisse Acosta, de 19 años, estudiante del primer año de la CCSU.

Acosta solía asistir a la Universidad de Puerto Rico. Luego llegó el huracán en septiembre y durante dos semanas no supo si su hermana estaba viva.

Acosta ahora vive en New Britain, Connecticut, en lugar de en San Juan.

Acosta ama tanto a Puerto Rico que consiguió no una, sino dos, banderas para su habitación en los dormitorios. Ella recuerda que la isla era como un hermoso punto verde en medio del océano. Pero ahora, ella dice que la gente está ahogada en la desesperanza. Ella lo escucha en sus voces, como la de su hermana, cuando llama a casa.

"Yo no puedo con eso, no puedo vivir así," dijo Acosta. "Tengo que asegurar mi futuro, para poder hacer algo por mí misma y eventualmente, por la gente de Puerto Rico."

Por ahora, eso implica terminar su educación.

En las secuelas de la tormenta, esta universidad de Connecticut abrió sus puertas a los evacuados puertorriqueños que querían ver clases en el corto plazo.

Seis meses después del huracán María, muchos de esos estudiantes están acostumbrándose a vivir en New England y ahora encaran grandes interrogantes respecto a su futuro: ¿Se quedan, o regresan a la isla que llaman hogar?

‘Verdaderamente sorprendente’

La universidad declaró que a los estudiantes puertorriqueños les está yendo bien académicamente.

Pero se suponía que su permanencia era temporal: Ocho semanas intensivas de clases y lograr créditos universitarios mientras la isla se recuperaba. La Estatal Central de Connecticut lo llamó Airbridge, un programa de buena voluntad que tenía apoyo de donantes. Los estudiantes tenían sus gastos cubiertos durante el invierno y ahora están sacando préstamos para la primavera.

El profesor Serafín Méndez ayudó a reclutar estudiantes al colocar un anuncio en El Nuevo Día, un periódico puertorriqueño.

"Me resultó sorprendente que tantos de ellos decidieran quedarse aquí," dijo Méndez.

En un principio, llegaron 22 estudiantes desde la Universidad de Puerto Rico, dijo Lisa Bigelow, directora de desarrollo institucional de la CCSU. Ahora hay 26. Unos pocos se fueron después de completar las ocho semanas iniciales, luego llegaron nuevos estudiantes para la primavera.  

La mayoría de ellos son mujeres que se especializan en ciencias y todos se han tenido que adaptar a hacer el trabajo académico en inglés, su segundo idioma. El profesor Antonio García-Lozada, el defensor de la universidad CCSU, dijo que el personal los ha aconsejado sobre las clases que necesitan para sus especializaciones, pero «nunca disminuimos el nivel de exigencia».

Una de las evacuadas, Kariana Lasalle, creyó que se mudaría de regreso a casa después de la Navidad. Ella tiene 21 años y quiere ser fiscal algún día.

"Fue difícil para mi madre enterarse que yo iba quedarme aquí," dijo Lasalle. "Ella me esperaba de vuelta en enero, así que estaba un poco triste."

Con todo el daño ocurrido en Puerto Rico, Lasalle dijo que parecía imposible graduarse en el tiempo correspondiente. Así que su madre está haciendo planes para visitarla en mayo, momento en el que Lasalle se graduará con título de licenciada en la CCSU. Después de eso, quiere mudarse a su casa.

Pero no así su compañera de habitación, Joandra Vázquez. Se graduará con un título en Biología con una mención en Química. Antes del huracán, las dos estaban en el mismo equipo de atletismo en la Universidad de Puerto Rico, corrían los 400 metros.

Mientras Lasalle quiere volver a casa, Vázquez no tiene apuro en regresar. Está solicitando ingresar a la escuela de Farmacia en Connecticut.

"Yo no estaba preparada para quedarme aquí," dijo Vázquez de 23 años. "Pero mis padres me dijeron... ‘Se presenta la oportunidad y debes tomarla.'"

Oportunidades

Los evacuados puertorriqueños dijeron que la oportunidad es la razón por la que ocho semanas se han convertido en varios meses o más. También ayuda que se han convertido en un grupo muy unido, se dan apoyo emocional y cultural unos a otros. La joven mujer también vive en la misma residencia universitaria, así que hay pláticas hasta tarde en la noche.

"Somos tan cercanos entre nosotros," dijo Vázquez.

"Cenamos, almorzamos y desayunamos juntos," agregó Acosta, la estudiante de primer año de San Juan. "Decimos: ‘Oye, ¿están despiertos?’ Vamos a desayunar’ y ves a un montón de gente llegar y sentarse."

Durante una caminata rápida hasta el comedor, René Rivera consideró su futuro. Está aquí en la Estatal Central de Connecticut con su hermano menor, su prima Vázquez, y Acosta, su novia desde hace un año. Todos llegaron después del huracán.

"Sí, creo que es posible que me quede," dijo Rivera. "Me gusta la universidad. Aunque no me gusta el clima. Si me mudo, sería por el clima.  Aquí hace demasiado frío."

Los estudiantes dijeron que la CCSU se ha esforzado mucho por aclimatarlos a la vida universitaria de la Costa Este. Y aunque no hay mucho que pueda hacer respecto a la sazón del arroz de la cafetería, la universidad sí les proporcionó ropa de invierno a medida que las temperaturas descendieron. Acosta y otros, aún hablan sobre su juerga de compras en la fábrica Burlington Coat, un viaje financiado por un alumno generoso.

En Puerto Rico, estaban acostumbrados a un verano permanente.

"Y aquí, son como tres chaquetas, un abrigo, dos pantalones, botas," dijo Acosta. "A la final, es por nuestro propio bien, así que no me importa cambiar mis sandalias por botas para obtener mi título."

Luego de obtener ese título, Acosta no está segura de qué hará. Pero una cosa de la que está segura es que no está lista para regresar a la isla.

Esta historia es parte de “The Island Next Door,” el proyecto de información de WNPR sobre Puerto Rico y Connecticut, después del Huracán María.